Finalmente reparadas. De una política de reparación para mujeres trans que inspira dramaturgia. Conversando con Carolina Boetti y Marzia Echenique

María Muro 1 y Gimena Palermo 2

Introducción

La realización de este trabajo está inspirada en la obra de teatro Finalmente reparadas que se presentó el último agosto en una de las salas del Pasaje Dardo Rocha, en el marco del vigésimo aniversario de la Comisión Provincial por la Memoria, en la ciudad de La Plata, Argentina.

La obra relata algunos pasajes de las trayectorias de vida de cinco mujeres trans que fueron privadas de su libertad y torturadas en reiteradas ocasiones por su condición de género, durante la última dictadura cívico-militar argentina (1976-1983). La propuesta artística surgió como consecuencia de un hecho histórico acontecido en 2018 en la provincia de Santa Fe: la Gobernación, la Subsecretaría de Políticas de Diversidad Sexual y la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia reconocieron a las mujeres trans víctimas de la última dictadura como presas políticas y las incluyeron en la Ley Provincial 13.298, para que pudieran percibir una pensión económica como reparación histórica.

Así, la obra nos acercó a este fallo de vanguardia, punta de lanza en la región, y nos generó la inquietud de conocer más sobre el tema. Aprovechando nuestra participación en el “V Encuentro de Investigadorxs de la región Litoral sobre problemáticas de género” en la ciudad de Rosario, nos contactamos con dos de las protagonistas de este hecho: Carolina Boetti y Marzia Echenique, a las que les realizamos una entrevista el 28 de septiembre de 2019.

Sobre el proceso de reparación

Un equipo de trabajo encabezado por el abogado Matías Miguel Gómez inició en el 2017, desde el Área Investigación y Reconstrucción de la Memoria Histórica de la Secretaría de Derechos Humanos de Santa Fe, junto a la Subsecretaría de Políticas de Diversidad Sexual, y con la participación del colectivo de mujeres trans sobrevivientes de la última dictadura cívico-militar, una investigación de las políticas represivas desplegadas por el Estado sobre la comunidad trans durante la última dictadura argentina.

El trabajo estuvo enmarcado en la tramitación de la pensión reparatoria prevista en la Ley 13.298 para ex presxs políticxs, gremiales y estudiantiles detenidos en la provincia de Santa Fe durante la última dictadura. En este sentido, la satisfacción del derecho a una pensión mensual no contributiva, como medida de reparación económica, se entiende como un acto de justicia que les permite a las víctimas un “disponer de nuevo” y que “pone a su disposición nuevos recursos para cicatrizar lo dañado” (AA.VV, 2007, pp. 277 y 278). 3

La investigación consistió en entrevistas grupales a las damnificadas así como relevamientos tanto de prontuarios policiales como de periódicos de la época. En el relevamiento de los prontuarios se pudieron acreditar las detenciones, y en los periódicos, las noticias que hablaban de “detenciones a homosexuales” y a “personas que vestían del sexo opuesto”. La construcción de pruebas también se pudo realizar a través de informaciones sumarias donde las víctimas aportaron testimonios que acreditaron las detenciones ilegales sistemáticas, las torturas y las vejaciones por parte de las fuerzas de seguridad hacia la comunidad trans durante la dictadura.

Como expresa Gómez, durante esta dictadura cívico-militar, la comunidad trans de la ciudad de Rosario sufrió en forma sistemática una grave persecución, torturas, tratos degradantes y detenciones arbitrarias e ilegales de carácter político, como consecuencia de su identidad de género. La fuerza de seguridad que llevó adelante esta acción represiva fue principalmente la División Moralidad de la Policía de la Provincia.

La Reparación quedó efectivizada el 17 de mayo de 2018, cuando la Caja de Pensiones Sociales Ley 5.110 de la Provincia de Santa Fe, con fundamento en la mencionada Ley 13.298, mediante la Resolución 0853, de fecha 15/05/18, otorgó la pensión prevista para “ex presas y presos políticos” a Carolina Boetti, al considerar probada su detención de carácter política en razón de la persecución por su identidad de género; con ello se dio el puntapié inicial para que obtuvieran la misma pensión otras diez compañeras de las ciudades de Rosario y Santa Fe, detenidas en las mismas condiciones, entre las cuales se encuentra Marzia Echenique.



Postales del encuentro I


Autoras: María Muro y Gimena Palermo
Año: 2019
Aparecen en la imagen de izquierda a derecha: Gimena Palermo, Carolina Boetti, Marzia Echenique y María Muro.


Postales del encuentro II


Autoras: María Muro y Gimena Palermo
Año: 2019
Aparecen en la imagen izquierda a derecha: Carolina Boetti y Marzia Echenique.


Conversando con Carolina y Marzia

Acerca de la reparación histórica…

Carolina: Nos convocaron Ricardo Lamas 4 junto con Esteban Paulon 5 a la Subsecretaría de Políticas de Diversidad Sexual para que existiera la posibilidad de hacernos una reparación histórica, con una ley ya existente en la provincia, que incorporó al colectivo LGTBIQ, porque habíamos sido presas políticas de la época de la última dictadura militar.

Nosotras: ¿Ustedes ya eran referentes acá en Rosario?

Carolina: No éramos referentes. Cuando yo era joven, nosotras éramos un colectivo de unas 40 trans. Vivíamos todas en comunidad en pensiones. De las cuales quedamos vivas diez. Y ellos por una voluntad política que tuvieron, nos convocaron.

Nosotras: Claro, fue un trabajo que ellxs... una investigación que ellxs empezaron a hacer...

Carolina: Sí, junto a la Secretaría de Derechos Humanos, y así empezó todo, nos quisieron incluir en esa ley que ya existía. Que era una ley para ex presos políticos. Lo que hicieron ellos es poner al colectivo LGTBIQ, incorporarnos a esa ley. Es una ley solo provincial. No se puede hacer a nivel nacional porque son distintas leyes. Lamentablemente, porque hay muchas chicas que están en situación bastante mala en todo el país, y no pueden acceder a esa atención.

Nosotras: Eso es lo que nosotras pensábamos. Qué bueno que se hiciera en todas las provincias, a nivel nacional.

Carolina: Estaría buenísimo. Nosotras viajamos llevando esto a todos lados, a toda la República Argentina, pero las leyes son distintas. Esta ley solamente existe acá en la Provincia de Santa Fe. Entonces para hacer esto tendrían que modificar otras leyes, o una voluntad política que se hagan... por ejemplo en Buenos Aires o en otras provincias de la república.

La vida en dictadura…

Carolina: a los dieciséis años nosotras empezamos a tener nuestras primeras caídas. Por ejemplo, nosotras nos reuníamos en una plaza que se llama La Plaza Montenegro, ex Plaza Pinasco, y ahí es donde empezaron a detenernos por primera vez.

Nosotras: ¿Con qué excusa?

Carolina: Y, porque existía Moralidad Pública, ellos tenían el derecho de detener a todos, por prostitución, vagancia y travestismo. O sea, ellos te aplicaban los tres artículos sin saber nada. Porque no había ninguna prueba de nada. ¿Prostitución de qué? Nosotras tenemos dieciséis años, supuestamente para una prostitución tenías que estar con el cliente, que el cliente te esté pagando. Nos ponían esos artículos: travestismo y escándalo al pudor. Yo estaba vestida así. Ningún escándalo al pudor, ningún travestismo. Estaba con una remera y un jean.

Nosotras: Sí, eso es darle como una cuota de género a la ropa también.

Carolina: Claro. Y vagancia porque estábamos en la plaza a las ocho de la noche, una cosa así. Nosotras no sabíamos qué era la militancia de la época, porque nosotras no entendíamos, éramos adolescentes, no sabíamos que los universitarios hacían barricadas y que se peleaban por el boleto estudiantil y la Noche de los Lápices y todas esas cosas, yo iba a la secundaria, estaba en tercer año, desconocíamos todo eso. Pero nos llevaban detenidas, me acuerdo, y nos daban una condena hasta 120 días de arresto. Cualquier policía que esté de civil o trabajando tenía la obligación de detenernos, sea donde sea y donde estemos. Y nos llevaba y nos trasladaban a distintas comisarías o a la jefatura provincial, y ahí nos trasladaban al otro día a Tribunales donde éramos condenadas por los jueces, que eran dos en ese momento, una jueza y un juez.

La obra de teatro… y la memoria de lo vivido

Nosotras: Queríamos saber sobre la obra, cómo surgió, qué pensaban, qué esperaban o qué está sucediendo con la obra...

Carolina: Bueno, les contaba que nosotras hicimos una dramaturgia colectiva, entre todas, y Omar Serra 6 la adaptó a teatro. Y realmente quedamos nosotras muy conmovidas también por todo lo que repercutió, por la gente, no esperamos eso.

Marzia: Bueno, como decía Carolina, con base en las historias que nosotras fuimos a sacar de aquellos cajones que no queríamos ya revolver y teníamos que ir a contarlo y a hacer nuestras declaraciones en la Subsecretaría de la Diversidad de acá de la ciudad de Rosario, estaba también Pamela Rocchi, 7 que es la productora de la obra de teatro, y escuchaba estos relatos nuestros, que ella, como es una mujer trans de las nuevas generaciones, no podía creer las cosas que nosotras contábamos, y cómo pudimos haber resistido. Está Laí, que después que se reconoció ella nos reunió a nosotras y nos dijo siqueríamos hacer una obra de teatro y contar un pequeño fragmento de nuestra historia, porque sería imposible contar todo.

Nosotras: Y doloroso, me imagino también, para ustedes contar todo, revolver eso.

Marzia: Totalmente, hasta el día de hoy.

Carolina: Los ensayos fueron tremendos también, entendés.

Marzia: Hasta el día de hoy es fuerte. Nosotras ahí mismo, en La Plata donde fuimos, Lali se emocionó muchísimo. Siempre hay una que se quiebra muchísimo en la obra de teatro, porque depende de la susceptibilidad del momento, pero siempre que hacemos la obra una se quiebra más de la otra. Pero nosotras terminamos todas llorando, o todas medio...

Carolina: Cada una de nosotras teníamos que hacer individualmente esos testimonios, para que nos dieran la reparación histórica. Entonces cada una tenía una historia para contar.

Marzia: Con testigos, que teníamos que llevar, antecedentes, buscamos fotografías.

Nosotras: Bueno, las fotos están todas en la obra también.

Marzia: Fuimos a la hemeroteca a buscar los recortes de los diarios de aquellos años donde se nos escrachaba a nosotras. Pero no solamente a nosotras. Salía el nombre de nosotras y salía la dirección de nuestra familia, porque para nosotras, para la sociedad en aquellos años, que era la dictadura que impulsaba esa ideología patriarcal, machista, de una familia católica, nosotras estábamos fuera de la ley. Nosotras éramos consideradas delincuentes. Y como delincuentes éramos privadas de cualquier tipo de derecho, como por ejemplo el derecho a la salud, el derecho al trabajo, el derecho a estudiar. No teníamos derecho a nada prácticamente. Y retornando otra vez a los periódicos, ahí venían nuestros nombres y la dirección de nuestra familia, donde nosotras vivíamos. Entonces a la vez también eran condenadas nuestras familias y nuestros domicilios. Las casas de nuestras familias eran señalizadas como casas de delincuentes, porque nosotras en esos años estábamos contra la ley, contra la ley que impulsaba ese gobierno, que no nos olvidemos que no solamente fue en el periodo de la dictadura. La dictadura terminó en el 83, pero las represiones, las persecuciones, las vejaciones que tú has visto en la obra de teatro siguieron en la posdictadura, porque no fue fácil desarraigar de la mentalidad de los políticos que estaban en aquellos años en la democracia, y de toda la sociedad que venía con esta ideología, esa mentalidad. Que igualmente se arrastra hasta el día de hoy, lógico. No es lo mismo hoy que en aquellos años. Por eso hoy nosotras somos sobrevivientes de aquellos años, ¿pero por qué sobrevivientes, supervivientes? Porque nos pudimos ir del país. Las once mujeres trans reconocidas del gobierno de la Provincia de Santa Fe. Que en realidad fuimos incluidas en una ley ya existente. No es que con nosotras se creó una nueva ley. Era una ley existente que a nosotras nos tenía afuera por nuestra condición de género. Entonces el gobierno de la Provincia de Santa Fe junto con la Subsecretaría de la Diversidad y la Secretaría de Derechos Humanos…

Nosotras: ¿Y la Ley de Moralidad, hasta cuándo tuvo vigencia?

Carolina: Hasta el año 2010, me parece. Caducó porque mataron a una prostituta, Sandra Cabrera se llama. Y a raíz de eso se pudo derogar la ley, porque si no, todavía existiría. Las seguían llevando detenidas y las condenaban a las chicas.

Marzia: Sí, nosotras vinimos justo en esos años, volvimos, un poco más.

Carolina: Claro, y después el salto de la identidad de género y de matrimonio igualitario.

Marzia: Sí, siempre que hubo una voluntad política se obtuvieron derechos. Eso es lo que yo siempre digo. Nosotras no es que llevamos una bandera política del gobierno de la Provincia de Santa Fe, pero sí un reconocimiento de que ellos, si no fuese por el gobernador en ese momento, Miguel Lifschitz, nos reconoció. Ahí hubo voluntad política. Porque si no estaba encajonado, como todas las demás cosas, que seguirían encajonadas. Eso dio un click después a todas las demás provincias, a todas las demás asociaciones o grupos de defensorías de los derechos del colectivo LGTBIQ para hoy impulsar una ley integral trans que reconozca también a las personas que estuvieron detenidas en la posdictadura. Hasta el día de hoy, lógico que también se necesita esta misma ley integral, primero, que reconozca a las que fueron perseguidas y segundo, que también se incluya, como por ejemplo en el cupo laboral trans, que es lo que posiblemente pueda crear una sociedad un poquitito más igualitaria, más equitativa sobre todo.

Marzia: Es que en realidad lo que a nosotras nos pasó fue eso, que habíamos naturalizado esta forma de vivir perseguidas. Pero no nos olvidemos que nosotras éramos adolescentes, o sea vivíamos como adolescentes. La rebeldía fue lo que nos dio la fuerza de seguir adelante también, y bueno, la fuerza también nuestra de querer mantener viva nuestra identidad. Y sobrevivimos solamente las que nos fuimos del país.

Nosotras: ¿A dónde se fueron?

Marzia: A Europa. Y otras chicas emigraron acá, a Chile, a Uruguay, donde se podía estar un poquito más libre. O sea, Carol y yo nos fuimos a Europa. Primero me fui yo y después se fue Carolina. Carolina quedó acá y después se fue ella y nos reencontramos allá y vivimos una vida allá. Nos ayudamos entre nosotras mismas, porque en esa época éramos todas como una familia. Caía presa una y nosotras nos ayudábamos llevando los bagayos, eso que decían en la obra y... porque éramos nosotras. No existía lo que existe hoy, una organización, un lugar que hoy por suerte una persona trans puede ir a pedir una contención o a buscar un te caliente o algo...

Carolina: En esa época no existía nada. Nos cerraban la puerta en todos lados, no teníamos derecho a nada, ni siquiera a la salud. Porque te imaginás que una vez caí con una hepatitis tremenda y fui detenida con hepatitis y todo, con un policía al lado.

Marzia: Éramos muy perseguidas. La ciudad de Rosario no es como la ciudad que ustedes hoy tienen el gusto de conocer, una ciudad un poquitito más amplia, cosmopolita se podría decir. Porque viene gente de todos lados a estudiar, por las universidades. En aquellos años no, era un pueblito un poquito grande. Entonces nosotras nos conocíamos entre todas y nos ayudábamos entre nosotras, lo que podíamos aparte también. Porque nosotras vivíamos endeudadas. También había abogados inescrupulosos que se aprovechaban de estas cosas para hacer dinero, porque cuando nosotras caíamos detenidas los abogados nos podrían bajar las condenas. Entonces nosotras poníamos abogados y después salíamos de nuestras condenas endeudadas con estos abogados. Entonces después teníamos que salir a trabajar para poder pagar la deuda que teníamos con los abogados, más los alquileres de las pensiones donde nosotras vivíamos y... sí, fue una vida muy dura, muy... pero el haber conocido otra cultura, otra manera de vivir en Europa, nos dio la fuerza para después seguir adelante, y hoy...

Nosotras: ¿Allá en Europa era mejor la situación?

Carolina: Totalmente. Nosotras vimos la libertad cuando llegamos a Europa. Poder salir a tomar un café, caminar, ir a una plaza, al cine. Eso lo vivimos allá. Acá no sabíamos eso. Allá conocimos la libertad y conocimos también la cultura de la gente, que era totalmente distinta de acá. Otro respeto, otra cosa.

Marzia: Porque aparte no nos olvidemos que allá no existía la identidad de género, la ley. Pero a las chicas que eran europeas se las respetaba como tal. No era necesario esto de la identidad, ¿se entiende?

Carolina: Y estuvimos más de veinte años viviendo allá.

Marzia: Yo no pensé que íbamos a volver.

Carolina: Volvimos por distintas circunstancias. Cada una por su problema personal, pero volvimos porque en realidad era necesario volver ya en ese momento. No te olvides que nosotras nos fuimos de muy jóvenes, no disfrutamos nuestra familia cuando estábamos acá, por todas las cosas que nos pasaron, tanto tiempo de vivir allá. Es como que dijimos: vamos a ver qué pasa. Y acá las cosas a pesar de todo iban cambiando de a poco.

Pasos a seguir, perspectivas futuras…

Carolina: Igualmente falta muchísimo todavía por cambiar.

Nosotras: ¿Qué cosas, fundamentalmente?

Carolina: Y, falta mucho por ejemplo el cupo laboral trans.

Marzia: El cupo laboral trans tendría que ser una ley nacional para que el día de mañana no se tenga que pedir un cupo laboral trans para que una mujer trans, un hombre trans, pueda trabajar y pueda integrarse en la sociedad. ¿Pero cómo lo hacés si no lo hacés de esta manera?

Que se naturalice de ver a mujeres trans, hombres trans, trabajando en todos lados, y para que después esto se naturalice y no sea necesario un cupo laboral trans. Pero hoy es necesario para sanar una generación futura. Eso es lo que la sociedad tiene que entender. Que siempre es como crear un futuro a una sociedad que va cambiando, pero que necesita sus cambios también, culturalmente sobre todo.

Nosotras: Y nos contaba también Matías —Matías Gómez— que quizás también es interesante pensar esto de la reparación no solo en dictadura sino también en democracia. Si decíamos que esta ley estuvo hasta 2010, ¿cuántas personas la habrán sufrido? Esto de estar demoradas en una comisaría sin entender por qué, solo por una cuestión de género... ¿eso ven posible, ven una luz de que se pueda hacer?

Marzia: Y, esto fue como una cintilla que...

Carolina: Todo depende de la voluntad política de las personas que vengan en el futuro. Si el gobierno próximo tiene la voluntad política de incorporar a las compañeras en el tema ley. Por ejemplo, esta ley es solamente acá, en la Provincia de Santa Fe. Hemos viajado por toda la Argentina llevando el proyecto, pero no existe esta ley que yo te mostré acá.

Marzia: En cambio nosotras estuvimos en el Uruguay y allá fuimos a hablar y a apoyar, porque nos invitaron, para una ley integral trans que se aprobó.

Pero Carol y yo, aunque no somos militantes de ningún partido político, somos militantes de la vida o somos militantes de los derechos humanos. Es como que tenemos algún compromiso, o moral o ético o no sé cómo lo podría llamar, para crear una memoria, y que con base en esta memoria se construya un futuro para la población trans. Pero sin memoria... sin pasado no hay futuro.

En la obra de teatro pudimos dar vuelta la rueda del otro lado. El peor momento de nuestras vidas, que iba para un lado feo, hoy volcándolo en esta obra de teatro, dimos vuelta la rueda del otro lado, y hoy es una cosa que nos está dando muchas satisfacciones a nivel personal. Porque nosotras, como también hacemos teatro, nos gusta todo lo que sea el arte. Y acá hay arte mezclado con historias reales...

Y principalmente, para que la juventud o los nuevos profesionales lo sepan, porque por eso, cuando estuve en la Facultad de Derecho, digo: bueno, son los futuros abogados, son los futuros quizás jueces de nuestro país. Es importante. O en la Facultad de Psicología que también estuvimos. Son los futuros psicólogos que el día de mañana van a afrontar también a los padres que tienen un hijo que es trans y cómo poder llevar o cómo poder afrontar o cómo poder pelearla quizás, todo lo que los hijos están pasando... niños, jóvenes, adolescentes te hablo.

Soy una convencida que tiene que haber una memoria y tienen que saber lo que pasó anteriormente, porque estoy súper convencida de que con base en una memoria se puede construir una sociedad mejor. Porque si la Argentina hoy está pasando lo que está pasando es porque el pueblo no tiene memoria, porque el pueblo no construye con base en una memoria. Entonces por eso se vuelve a recaer siempre sobre lo mismo. Entonces, si se construye en la población trans con base en una memoria, se podrán construir más cosas, podrán utilizar las herramientas que nosotras no tuvimos para hacer lo que nosotras no pudimos hacer. Pero para eso tienen que saber lo que nosotras no pudimos hacer. Porque tanto Carol como otras chicas y yo fuimos expulsadas de la educación, no tuvimos la oportunidad de estudiar como hoy tiene la nueva generación. Entonces tenés las herramientas, usalas hoy. Eso es lo que tiene que quedar bien claro. Pero para eso también tienen que conocer lo que se pasó antes, porque eso es lo que dará las fuerzas también.

Nosotras: ¿Y qué te parece Marzia, qué idea te hacés de cómo se puede conocer esa historia? Más allá de lo de la obra de teatro, nosotras que hacemos entrevistas, ¿pero cómo puede ser un poco más masivo esto de conocer las historias de la población trans, en este caso de las dificultades y los horrores que pasaron, en dictadura y no solo, para que eso no se repita? ¿Cómo podemos hacer?

Marzia: Nosotras con Carol siempre tuvimos un proyecto que es el de crear como un archivo de la memoria acá en Rosario, o un museo de la memoria o un espacio de la memoria, donde se pueda conocer, donde se pueda ver también el video nuestro, donde se pueda conocer toda la historia, donde se pueda construir. Pero bueno, yo pienso que eso es lo que faltaría. Que también sea educativo. Donde se pueda crear un espacio donde la inclusión sea el núcleo de ese espacio, y donde los diferentes establecimientos educativos puedan pasar a ver y a conocer lo que pasó. Sin ir más lejos, el otro día estaba mirando Canal 3 de Rosario, y hablaban sobre cuando el papa vino a la ciudad de Rosario. O sea, todo lo que movió, se ve en las imágenes, está acá, yo el otro día lo estaba por publicar. Pero también sobre el plan... ellos lo publican como una cosa muy fantástica y muy linda y muy divina que pasó cuando el papa vino a la ciudad de Rosario, pero atrás hubo un plan muy diabólico que nosotras lo pasamos con Carol y con muchas de las chicas, porque atrás de todo eso se planeó a nosotras sacarnos de los lugares, escondernos y meternos presas para que cuando venga el papa nosotras estemos todas presas.

Cerraron todas las calles, todo todo todo, y nos dejaron a todas detenidas por tres meses. Mientras duró la visita del papa Juan Pablo II. Seguramente la comitiva del papa nunca lo supo. Esto fue todo planificado del gobierno, la policía, de los políticos, de la Liga de la Decencia..

Nosotras: ¿Qué año fue esto?

Marzia: En el 87. Yo después de ahí me fui.

A modo de cierre

Es así como Carolina y Marzia nos contaron sus experiencias de vida y cómo llegaron la reparación histórica y la obra de teatro. Para nosotras es importante destacar la relevancia de una política de esta naturaleza en momentos donde no sólo la memoria y los DDHH han sido puestos en tensión, sino en una coyuntura donde la categoría “mujer” está siendo problematizada 8 ¿Quiénes podían recibir una reparación por haber sido víctimas en la dictadura militar? ¿Por qué se ha postergado a las mujeres trans?

También nos parece interesante recuperar el papel de los procesos artísticos como estrategias de visibilización y como canalizadores de construcción de memoria colectiva, algo fundamental subrayado por nuestras entrevistadas.






Video: Víctimas trans de la dictadura argentina.

Enlace: https://youtu.be/YY8-SyNN7JI
Año: Publicado el 30 de junio del 2018.

Créditos

Guión: Paula Daibert
Edición de video: Eduardo Carmona
Imágenes: David von Blohn y Maho Irigoyen
Imágenes de archivo: Archivo de Memoria Trans y Archivo Nacional Memoria.

Producción ejecutiva

Alba Mora Roca








1 María Muro (Centro de Estudios Urbanos y Regionales-CEUR/CONICET) Correo electrónico: maria.muro@conicet.gov.ar
2 Gimena Palermo (Centro de Estudios Aplicados en Migraciones, Comunicación y Relaciones Interculturales-CEAMCRI/UNLP) Correo electrónico: gimenapalermo@hotmail.com
3 En: Gómez, Matías Miguel (2018) “Memorias Trans: la construcción de una política reparatoria en Rosario”. Ponencia presentada en el III Encuentro de la Red Latinoamericana y del Caribe de DDHH y Salud Mental.
4 Abogado del equipo de la Subsecretaría de Políticas de Diversidad Sexual de Rosario.
5 Subsecretario provincial de Políticas de Diversidad Sexual de la Provincia de Santa Fe.
6 Actor, director y dramaturgo nacido en Rosario.
7 Actual coordinadora de Inclusión Trans de la Provincia de Santa Fe. Productora de la obra Reparadas.